Por: El Cronopio*
Varios ladridos recorren el ambiente al presenciar la llegada de los amos, quienes gustosos de servirles un exquisito aguadito de cuellos de pollo, muestran el cariño incondicional hacia estos peludos de cuatro patas. Son perros con suerte se diría, pues han encontrado un hogar donde refugiarse y sobrevivir al cruel mundo del que fueron rescatados.
Pero la suerte de estos caninos no sería la misma sino fuese por el incansable esfuerzo de diez jóvenes que conforman una asociación llamada “Amigo Fiel”, la cual, desde hace cuatro años viene auxiliando a cada perro abandonado en la calle, víctima de la insensibilidad de sus propios amos, quienes no dudaron en deshacerse de propios amos.
Precisamente “Amigo Fiel”, es la encargada de una labor que pocos reconocen; salvar la vida de estos canes, curando y cuidándolos para darlos en adopción, brindándoles una nueva oportunidad de vivir. Para ello, este grupo de muchachos recorrió un largo camino para conseguir el local donde funciona ahora el albergue, ubicado en la Avenida El Golf Nº 180, morada para los 23 caninos
EN BUSCA DEL REFUGIO
Pero ¿Cómo llegaron a constituir un hogar para estas mascotas abandonadas? La respuesta está en Yolanda Saldaña Taboada (29) y Tony Castro Reyes (30), dos estudiantes de Ingeniería Metalúrgica de la Universidad Nacional de Trujillo (UNT), cuyo amor por los animales se fortaleció al encargarse de los perros que habitaban en el interior de la mencionada casa de estudios allá por el 2003. Fue justamente en estos ambientes donde conocieron a dos jóvenes más; Tirsa Martin Mostiga (27) y Edwin Pérez Amaya (28), quienes sumaron esfuerzos en cuidar a 15 canes.
No tardó mucho para que el destino de estas mascotas lindara con la muerte; serían envenenados pues las autoridades las consideraban un fastidio, por lo cual, se les dio un plazo para sacarlos de la UNT. “Estábamos desesperados, las autoridades nos habían dado un ultimátum si en menos de dos semanas no los recogíamos, morirían”, recuerda Edwin reflejando en su mirada aquellos trajinados momentos.
La suerte cambió cuando conocieron a un empresario de buena voluntad, cuyo nombre prefieren mantener en estricta reserva, pero que dio un giro completo a la vida de los perros, pues llegó de Miami sólo para prestar ayuda inmediata a los caninos, sacándolos de la ciudad universitaria para trasladarlos en su camioneta a un nuevo hogar; un terreno de 4 hectáreas en el Golf, sitio escogido para albergar a los irresistibles peludos de narices frías.
Los jóvenes no podían creer la inagotable contribución de este héroe anónimo, quien fue contactado gracias al veterinario Fernando Armas, cuya lista de clientes figuraba el adinerado empresario. No sólo les proporcionó cobijo a las mascotas, sino también el empujón necesario, tal como lo recuerda Tony Castro: “el empresario al darse cuenta que no contábamos para la comida de los perros, nos preguntó cuánto necesitábamos y simplemente nos dio lo suficiente para hacer las compras de cocina y alimentos”.
Sólo faltaba constituir formalmente el albergue; lo consiguieron a través de Registros Públicos instituyendo “Amigo Fiel”. Pero “la aventura recién había empezado”, tal como lo expresa Edwin Pérez. Y es cierto, una serie inacabable de situaciones comprometedoras les tocaría enfrentar a estos muchachos emprendedores; un terreno acechado por ladrones y drogadictos, desmontes en las habitaciones, y la creciente tarea de organizarse en equipos de trabajo para afrontar las labores encomendadas.
“Al inicio los perros se enfrentaban entre sí, y nos vimos en la necesidad de habilitar cuartos para separarlos”, señala Yolanda Saldaña, quien es una de las pioneras del hogar canino. “Pasamos muchos problemas (…) incluso nos robaron la cocina con todo y ollas”, recuerda con tristeza Tirsa Martin, pero la sonrisa vuelve a su rostro cuando “Rufo”, uno de los perros rescatados, corre hacia ella en busca de una caricia. No hay duda que sí saben cómo alegrarnos.
HOGAR, DULCE HOGAR
Al ingresar hoy al albergue donde conviven 23 perritos, es inevitable percatarse de los denotados esfuerzos de este grupo de jóvenes; un sitio organizado y seguro donde los perros habitan tranquilos, los grandes desmontes no existen, les preparan su comida especial una cocinera contratada y la pelea entre los mismos canes se impide gracias a que son ubicados en distintos ambientes. Apenas uno asoma su llegada a este hogar, las mascotas salen corriendo y te saludan con efusivos ladridos; no pueden ocultar su alegría y te la transmiten.
Es todo este cariño que motivó a Edwin, Yolanda, Tirsa y Tony a persistir en una labor, que aún no deja de enfrentarlos a innumerables problemas; por ello, hicieron una convocatoria por medio de la Veterinaria “Arhen”, el cual, llegaron más jóvenes como Azucena, Eliana, Fanny, Margarita, entre otros chicos que prestaran su incondicional apoyo al hogar canino. La presencia de un total de diez voluntarios hace posible el desarrollo del albergue, cuyos gastos son financiados por ellos mismos al comprometerse en asumir los costos de limpieza, cocina, alimento y medicinas que suman un aproximado de 700 soles mensuales.
Cada mascota que arriba al refugio encuentra entonces un sitio donde no sólo reciben cariño y cuidados, sino también el alimento indispensable que es diferente a las bolsas de basura que solían rebuscar en las calles. El olfato de “Chiqui” no lo engaña; un riquísimo aguadito lo espera, el cual, es preparado en base a tres kilos de arrocillo y menudencia de pollo. Éste se sirve sólo una vez al día en un recipiente para cada perro sin olvidar a ninguno; una buena siesta confirma que están satisfechos.
EN LOS LÍMITES DE LA MUERTE
Tanta entrega y amor de estos jóvenes se contrasta perfectamente con la cruel y desalmada actitud de muchas personas, quienes de la manera más cruda posible, hieren y hasta quitan la vida a inocentes perros que sufren inimaginables castigos y torturas.
Es así como se recuerda a “Pipo”, un perrito que salvó de morir gracias a Edwin cuyos recuerdos aún resuenan en su memoria: “escuché los fuertes gritos desconsolados (…) y encontré al perro colgado del cuello en un árbol, suspendido ahí, lo bajé rápidamente para auxiliarlo en el albergue”. Es imposible ocultar una profunda indignación hacia estas brutales actitudes, tal como lo sucedido con “Martina”, una amorosa perrita de Las Delicias que en busca de alimento para sus crías recibió una patada en el ojo por parte de un atroz sujeto, quien simplemente no permitió que la “Martina” abra una bolsa de basura. La perrita perdió el ojo, siendo rescatada felizmente por los jóvenes de “Amigo Fiel”.
Así como “Pipo” y “Martina” fueron oportunamente auxiliados, también llegó “El Manchas”, un can enfermo de cáncer salvado por Tony Castro, pues su entrega y amor fueron el motor que impulsó una serie de operaciones y tratamientos que rehabilitaron por completo a la mascota, finalmente fue adoptada por una adinerada joven, contenta de llevarse a casa el perrito. “Es grato ver que un animalito que llegó moribundo, sale vivito y coleando con un dueño dispuesto a cuidarlo”, comenta Tony con una sonrisa en los labios.
LEYES SON LETRA MUERTA
Nuestra realidad nuevamente tropieza con un obstáculo permanente, la ley 27265 como la ordenanza municipal 014 que respaldan la protección a los animales es nula, debido a la inacción por parte de las autoridades que ni siquiera colaboran con instituciones como “Amigo Fiel”, el cual, sobrevive apenas con recursos propios.
Lily Cerna Angulo, abogada de profesión y creadora de La Defensoría de los Animales, batalló constantemente desde 1997 para que la Municipalidad Provincial de Trujillo cediera un terreno que sirviera como albergue para los canes de la calle, pero dicho pedido quedó en el vacío. “Seguiremos insistiendo, alguna vez nos tendrán que hacer caso”, sostiene en espera de que el Alcalde César Acuña la reciba en su despacho.
Lo que sí resulta injustificable es el crimen de las autoridades contra los perros callejeros. La abogada Cerna lo denuncia sin mayor temor: “se los llevan al Centro Anti rábico, ubicado en la Avenida Santa, para darles una muerte segura por medio de una inyección letal llamada estricnina, el cual, provoca que el can convulsione y muera en cinco minutos”. Aterradora realidad.
EL PEOR ENEMIGO DEL HOMBRE
Ante la evidente indiferencia que viven los albergues para animales por parte de las autoridades, esto no es suficiente para que hogares como “Amigo Fiel” se dejen abatir, sin embargo, la apatía e indolencia de la sociedad sí es un enemigo que temer. “La idea es que la gente tome conciencia, pues nadie hace nada y por el contrario, empeoran la situación”, refiere Tirsa Martin, al señalar que las personas tan sólo critican el estado de dichos animales pero no reaccionan al respecto.
Entonces, aparecen las campañas masivas de esterilización, vacunación y adopción, las cuales, promueven también el cuidado de dichas mascotas. “Está en nosotros mismos el cambio de actitud, pensemos que si no podemos hacernos cargo de un perro, démoslo en adopción”, reflexiona Tirsa, sin perder el sueño de que un día comprendamos su mensaje.
UN GESTO DE ESPERANZA
“En la calle podemos encontrar más de cien perros vagabundos, los cuales, habitan las periferias como Florencia de Mora o Víctor Larco (…) esterilizar a las mascotas nos sirve para evitar el aumento creciente de la población canina, y la campaña de adopción es importante pues encontramos un hogar definitivo al can.”, advierte Yolanda. Y no es exagerado decir que “Amigo Fiel”, ha conseguido a la fecha dar en adopción a más de 60 perros rescatados.
Tampoco resulta exagerado compartir el sueño de los jóvenes quienes anhelan mejoras considerables dentro del local que habitan. “Consiguiendo fondos del propio albergue sería lo óptimo, pues se conformaría como una pequeña empresa ya que se contrataría personal administrativo, de limpieza y vigilancia además de reforzar la infraestructura del hogar ”, manifiesta Edwin, quien le encantaría brindar servicio de veterinaria así como vender artículos de Pet Shop (implementos para mascotas), de esta forma, financiar el albergue con tales ingresos.
Definitivamente, el apoyo de las autoridades impulsaría el desarrollo del albergue porque es la falta de dinero, el factor que trunca cada aspiración. “Nosotros tan sólo queremos ayudar, pero el aspecto económico nos detiene”, recalca Edwin.
En una ciudad donde decenas de perros recorren las calles en busca de alimento contenidas en los basurales, corriendo la suerte de ser envenenados o quemados con agua hirviendo, transitando solos sin techo donde buscar calor ni encontrar alguien que les regale una caricia, un gesto apenas; recordemos que tienen sentimientos porque son seres vivos sobretodo. Quizás, para algunos, sea un tema insignificante hablar de perros callejeros, pero no mueven la cola ni ladran por gusto; es la felicidad que los invade al tenernos cerca; es tan simple comprender el amor que brindan incondicionalmente.
Tal vez, los únicos que se dan cuenta de tanto amor son los chicos de “Amigo Fiel”, cuya labor poco reconocida merece mayor atención, no sólo de autoridades, sino de nosotros. A fin de cuentas, como dice Edwin Castro: “son ellos (las mascotas) quienes forman parte de nuestros corazones, nuestras mentes, de nuestros sentimientos”.
*Club de Proteccion Animal Amigo Fiel trujillo
www.amigofieltrujillo.com
044-423856 044-9342016 044-9273719





los felicito amigos , personas como ustedes deberia de multiplicarse a diario para que este mundo mejore .
Amo a los perros y me da mucho gusto que haya personas que asi como yo tambien quieran y se preocupen de ellos .