Trujillo dí?

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Hay moda y MODA ; lo más importante es seguirla

Por : Orietta Brusa

 

 

 

 

En Trujillo ya somos muy “in”: estamos llenos de malls, esta especie de moderno paraíso terrenal donde todos podemos soñar de pertenecer al primer mundo… Al mismo tiempo, contradictoriamente,  seguimos otras modas: la ecología, el ambiente, la protección de la fauna salvaje, la lucha contra la contaminación. ¡Qué bonito! ¡Cómo somos modernos!

 

 Por supuesto, cuando se habla de fauna, nos referimos al panda gigante, al leoncillo, al oso perezoso, a los dragones de Komodo y a cuantas otras criaturas vivan bien lejos de nuestro hábitat y no nos molestan en lo más mínimo. Cuando se habla de animales domésticos, el discurso cambia. Por ejemplo: el perro callejero, producto de la incivilidad, del egoísmo y de la ceguera humana, ( además de la concepción tolemaica del universo: el humano al centro de todo y con derecho a todo).

 

Los animales son abandonados por muchas razones: el dueño “descubre” que el cachorrito que compró para divertir a sus hijitos, no es un peluche y por lo tanto come, juega, ocasiona daños (como todos los cachorros, humanos también), ladra, orina y defeca. Por lo tanto molesta y lo bota. Se enferma y no vale la pena gastar en él, mejor “desecharlo”. O descubre que el perro fino, carísimo y otro símbolo de su status, es mucho más fino que él… Personalmente tengo cuatro perros, recogidos medio muertos de hambre y de enfermedades. Hasta ahora, gracias a San Francisco, los vecinos no se han quejado, menos una; la clásica “dama” de oropel (¿será pariente del sofisticado Comandante que quiere desalojar al refugio Amigo fiel o es solo otra que no conoce aun la revolución copernicana?).

 

Los animales sufren penas horribles y, en vez de despertar la compasión en los tiernos corazones humanos, suscitan molestia y asco. Si alguien los recoge y los cuida, es un loco fastidioso y peligroso para la salud humana.

 

En muchos países, sobre todo católicos, donde la mayoría tiene esta mentalidad, las autoridades han intervenido para poner multas muy fuertes para el abandono y el maltrato de los animales. Hace poco una jueza alemana ha condenado a siete meses de cárcel efectiva a un tipo que ha matado a su gato tirándolo por la ventana: una persona tan descontrolada y violenta que se desquita con un animal indefenso, tiene que ser castigada. La jueza ha rechazado de pactar una multa de 1000 euros (más o menos 4200 soles): la plata no compra ni la cultura ni la civilización.

 

Todas las municipalidades tienen perreras donde se recogen y se cuidan los animales callejeros. Aquí, nuestras “modernas” autoridades, siempre dispuestas a pedir  y aceptar plata de Europa para sus mega- proyectos de desarrollo, tienen la simpática costumbre de envenenar periódicamente a los perros callejeros. Los pobres son “penalizados” dos veces: una, porque son abandonados por hombres más brutos que ellos; dos, porque en vez de castigar al que comete un acto de barbarie, son castigados ellos por ser víctimas. O sea, en una situación humana, se va a la cárcel el que sufre un robo y no el ladrón. Esas autoridades, en un país civilizado, ya estarían en la cárcel. Aquí, justamente, son representativas de su pueblo y administran el poder.

 

En Trujillo, como en otras ciudades del Perú, hay grupos de personas que crean refugios, por supuesto con la contribución privada y voluntaria de unos pocos ciudadanos humanitarios. Los refinados vecinos se quejan. ¡Qué horror! Los animales ladran (¿Nunca han escuchado el ruido que producen los humanos con sus cláxones,  carros, fiestas hasta las seis de la mañana con música a todo volumen?) y ensucian (¿Serán los excrementos de los perros que producen la contaminación que está destruyendo el planeta?). Creo que ni un brontosauro con un ataque violento de diarrea pudo producir tanta contaminación como la común y corriente ama de casa que usa, para limpiar su preciosa guarida y atender a sus seres queridos, tantos desperdicios químicos: detergentes, ambientadores, pañales desechables, contenedores de plástico, etc., etc. Los pocos civilizados que tratan de proteger lo último de la tierra, son perseguidos por bárbaros egoístas disfrazados de ciudadanos responsables preocupados por la higiene.

 

Una vez pasaron por televisión la protesta (manipulada) de un grupo de gordinflonas, arrastrando sus críos flacuchos, contra un refugio de perros que “comprometía la salud de los niños”. Pagaría por ver el tipo de higiene que estas damas practican en sus hogares, saber cuánta comida chatarra se tragan sus criaturas, así como me encantaría medir la cantidad de contaminación que producen con todos sus artefactos y su estilo de vida.

 

El asbesto, que ha sido prohibido en todo el mundo hace 30 años por cancerigeno, se usa normalmente en las viviendas. Las gaseosas con colorantes tóxicos se transforman en la bebida nacional y los niños se las tragan proporcionadas por los precavidos padres. Hablando de higiene ¿Cuántos en una reunión toman del mismo vaso y, quizás, luego besan a sus críos? Tal vez el primero de la gira tenga tuberculosis, el segundo herpes, el tercero hepatitis…

 

Otro papel interesante es el que juegan las autoridades: no hay una sola perrera en todo el país. Los perros que están en la calle allí mismo pueden enfermarse y morirse hasta que no molesten a los humanos, entonces los envenenan. No hay multas ni medidas de protección hacia los animales. Justamente los ciudadanos no piden (ni hay espacio en su cabecita medieval para esto) el cuidado de los animales que sería, en el mismo tiempo, el cuidado de los humanos. ¿Se imaginan que pasaría en Trujillo si la municipalidad presupuestaría un gasto fijo para mantener una perrera? El primer grito sería el muy hipócrita “¿Y los niños pobres?”. Los niños pobres no se han caído de la luna. Si sus padres tuvieran un trabajo digno, las empresas “socialmente responsables”  no tendrían que practicar la “virtud” de la caridad ni el alcalde interpretar el papel de “benefactor”.

 

Ciudadanos de buena voluntad quieren humanizar el centro histórico. ¿Además que restaurar las casonas, prohibir el ingreso de los carros y estrenar actividades culturales, no sería humano saber que uno puede pasearse sin encontrar perros abandonados en situaciones penosas? ¿Qué imagen tendrán de este país los tiernos y codiciados turistas extranjeros que (a pesar de los 700.000 irakíes masacrados por los países de la nueva Santa Alianza USA-UE) hacia los animales tienen una postura mucho más humana y civilizada?

 

Un pajarito me contó que quieren “restaurar” una huaca que está en el perímetro de la UNT. La restauración, que necesitará una considerable cantidad de plata, en realidad será una burda reconstrucción hollywoodiana (o chollywoodiana) que ningún restaurador serio aceptaría. Como expresión cultural creo que sería mucho más efectivo proporcionar a la ciudad una perrera. Hacemos algo pequeño y concreto, en vez de soltar rollos hipócritas y abstractos en costosas conferencias sobre el medio ambiente y el patrimonio cultural que comprende la fauna salvaje.

“Patrimonio cultural” es también el maltrato a los animales. A propósito: en INRENA trabajan los únicos en Trujillo, que no saben que en el mercado mayorista se venden libre y descaradamente animales de la selva…

 

Más conozco a los hombres, más quiero a mi perro.

 

Abre la puerta a ese perro, cuídalo, aliméntalo y trátalo con cariño. El te dará lo que jamás ningún humano seria capaz de darte. Diógenes (Sinope, ca. 412 adCCorinto, 323 adC)

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3 comentarios»

  Pilar wrote @

Excelente nota…..estoy totalmente de acuerdo…

  Gayle Provost de Encomenderos wrote @

Felicitaciones a la autora por tazar exactamente como medir el progreso: como noto Gandhi, la prueba del desarollo de una civilizacion es la manera en que cuida a los debiles y a los animales. Mucha gente da el pretexto que no se puede ayudar a los animales necesitados porque hay muchos ninos necesitados. La verdad del asunto es que mayormente son las mismas personas que rescaten los animales que se prestan para ayudar a los humanos. En 2007 regrese al Peru por primera vez desde el 1978. En los casi 3 decadas de mi ausencia, note muchas mejorias y avances tanto en comodidades y en actitudes, el gusto mayor fue al no ver muchos ninitos mendigos, felicitaciones! Pero me sorprendio ver tantos animales desamparados todavia, perras obviamente con recientes crias, gente cruel que daba patadas a animales hambrientos acercandose por un poco de comida echada. La falta de compasion hacia ellos fue chocante. Se ha notado en varias estudios, el mismo tipo de persona que maltrata a los animales tambien maltrata a los ninos u otros seres debiles. No se puede separar el uno del otro. Tanta fue la tristeza a ver ese estado de los animales, que mis hijos y yo nos encargamos de comprar comida para perros y tirarla desde el auto o sencillamente repartirla mientras caminbamos a esas victimas de la inhumanidad. Si, la gente nos quedo mirando. Y, si, doy mensualmente a 3 organizaciones que benefician a los ninos peruanos, donde ayudo a 3 ahijados, ademas de participar en KIVA, una organizacion que presta dinero sin ganacia alguna para nosotros los donantes a empresarios en el tercer mundo, incluyendo el Peru. Uno no quita al otro. Uno no puede vivir feliz en medio de la comodidad sabiendo que hay tanta miseria en el mundo que se puede aliviar un poco.
Me parece que la fuente del problema es la educacion sobre los animales , un sentido de responsabilidad de cada persona por sus acciones. Sin ese sentido, realmente no evolucionamos. Los “adornos” del desarrollo no guarantiza el desarollo genuino, un gran ejemplo siendo Iraq y Bush. Pero la diferencia en el primer mundo es que, apesar y aparte de sus gobiernos , muchos ciudadanos sienten un poder personal para efectuar cambios en su sociedad, aportando su trabajo voluntario, conocimientos y contribuiciones monetarias.
El cambio DEBE venir desde arriba [aunque muchas veces, no es asi, entonces a cada uno le cae], y en el caso de los animales, la esterilizacion y la vacunacion de las mascotas sin costo alguno para los pobres y de poco costo para los demas, seria un gran paso. Alli es donde el municipio debe invertir su dinero. Aqui hay muchas clinicas veterinarias bajo ese programa, incluso algunos ambulantes , y ha hecho un mundo de diferencia . No hay excusa aqui por tener crias no deseadas; al contrario, se mira como un senal de la ignorancia.
El otro componente es por supuesto establecer una perreria municipal–y no se olviden de los gatos– donde se puede albergar los victimas de la inhumanidad o adonde se puede acudir una persona para ceder su animal si es que sus circunstancias ya no permiten tenerlo. Mas, seria ideal si los trujillanos–y peruanos–deseosos de tener un mascota, adoptan uno de los animales, ya en buena salud, socializado, esterilizado y vacunado, en lugar de pagar un ojo de la cara en una tienda de mascotas. Y conoceran por si mismos la gran alegria de dar una vida feliz a un ser desafortunado. No hay mayor satisfaccion. Tengo mis 3 perros adoptados asi, y 4 gatos rescatados y no hay amigos mejores ni mas fieles. No nos enfermamos viviendo en su compania [y viven adentro junto a nosotros], bien nota la autora que los microbios pasan compartiendo vasos, etcetera de persona a persona. No son los animales que nos infectan –incluso la mayoria de las enfermedades no se traspasan entre especies–pero, si, enferma la falta de higiene basico, como lavar las manos antes de comer o preparar comida, despues de venir de la calle, y hay que mencionarlo, porque en el Peru lo he visto bastante, metiendose el dedo en la nariz en plena conversacion . Tener zapatos para la calle y otros para estar dentro de la casa. Aislarse de los demas cuando se puede contagiar y remojar sus platos de los enfermos en agua hirviente. No incendiar la basura. Guardar la comida en la refrigeradora a tiempo. La enfermedad proviene de vivir entre humanos no animales.
No se puede salvar el mundo entero , pero si se puede salvar a solo uno, y vale–asi hacemos mas humanos a los humanos y honramos la vida que profesamos creer sagrada en acciones no solo con palabras. Un viaje comienza dando un solo paso

  Girasol wrote @

Un post muy interesante!!

Patita y lametones,
Girasol


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